En esta era tan tecnológica en la que todos los usuarios estamos activamente conectados es posible que se ocasionen situaciones nefastas como la suplantación de identidad online. De hecho, según los datos registrados por la Oficina de Seguridad del Internauta (OSI), las suplantaciones de identidad por Internet en España aumentaron, en 2015, hasta en un 178 %, respecto al ejercicio anterior.

Lo más importante es tener claro cómo actuar frente a este tipo de fraudes, que se ejecutan vulnerando la intimidad y la propia imagen de los ciudadanos. La suplantación de identidad online se puede producir de varias formas. Algunas son constitutivas de delito y otras no, pero siempre se están infringiendo las bases de la LOPD.

Registrar un perfil falso en redes sociales o en cualquier otro servicio online, en el que se detalle nombre o imagen de un tercero es una vulneración clara de la Ley de Protección de Datos. Pero si en ese perfil no se están usando datos relativos a la información personal, no será tenido en cuenta como delito.

Por otra parte, en el caso de que se incluyan datos personales, como el correo electrónico, número de teléfono, dirección, etc. estaríamos ante un caso constitutivo de delito. Además, si el usurpante usa la identidad de un tercero para acceder a numerosos servicios estaríamos ante graves casos de usurpación de identidad online. Según el artículo 18 de la Constitución española, las penas de cárcel para estos sujetos podrían llegar a los tres años.

Cómo prevenir la suplantación de identidad online

La prevención de la suplantación de identidad por Internet es clave para evitar disgustos mayores. Para ello es importante tener en cuenta los consejos que ofrecen organismos como la AEPD o la OSI.

  1. Contraseñas online: las contraseñas deben de ser complicadas, incluyendo números, signos, mayúsculas y minúsculas. Además, es conveniente cambiarlas cada cierto periodo de tiempo.
  2. Redes Wifi públicas: si se usa alguna conexión Wifi gratuita es importante evitar enviar datos relevantes, porque es posible que toda esa información esté siendo controlada.
  3. E-mails desconocidos: el banco jamás va a pedir claves y contraseñas a través de correos electrónicos. Por lo tanto, en caso de recibir e-mails solicitando información personal, es importante evitar enviarla.
  4. Contactos en Redes Sociales: existen perfiles en Redes Sociales que resultan fraudulentos y que solamente pretenden obtener datos personales de los usuarios. Por lo tanto, es importante proteger las Redes Sociales con elevadas medidas de seguridad y evitar añadir a contactos desconocidos.
  5. Política de privacidad: antes de rellenar formularios de inscripción a determinados servicios digitales es fundamental leer bien la política de privacidad. Esta es la única forma de entender qué se hará con los datos entregados.
  6. Pasarelas de pago: los datos de las tarjetas de crédito son especialmente sensibles. Por lo tanto, antes de abonar cualquier servicio online hay que asegurarse de que se trata de una pasarela de pago segura. En la barra de direcciones debe de aparecer un candado.

Actuar frente a la usurpación de identidad

En el caso de que ya se haya producido el fraude y la suplantación de identidad online es importante actuar de forma rápida. Si estamos ante la creación de un perfil falso en cualquier red social o página web, habrá que denunciar el hecho ante el propio servicio. Cada empresa cuenta con unos tiempos de respuesta concretos.

Si no se solventa satisfactoriamente el asunto con dicha empresa se puede recurrir a la Agencia Española de Protección de Datos, que está capacitada para actuar en estos casos. Además, la AEPD podrá interponer una multa económica si así lo considera oportuno.

En el caso de que la suplantación de identidad conlleve delito es primordial acudir inmediatamente a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. Guardar cualquier prueba, como capturas de pantalla, mensajes, etc., es muy importante para que se pueda actuar de forma óptima.